Es mostren els missatges amb l'etiqueta de comentaris investigació. Mostrar tots els missatges
Es mostren els missatges amb l'etiqueta de comentaris investigació. Mostrar tots els missatges

dijous, 26 d’abril del 2012

La Guardia Civil cotejará el ADN de la madre de Mike con los huesos de Vallada








El cuerpo estaba tirado fuera del camino y tapado con ramas rotas que lo ocultaban a primera vista

T. DOMÍNGUEZ/S. GÓMEZ Aunque todas las sospechas conducen a pensar que los restos óseos de cuyo hallazgo en Vallada informó el domingo en exclusiva Levante-EMV pertenecen a Michael Goodman, de 17 años, habrá que esperar a que el ADN confirme por completo la identificación. Para ello, la Comandancia de Valencia enviará al laboratorio central de criminalística de la Guardia Civil, en Madrid, algunos de los huesos hallados en la parte más alta de la Serra de l’Ombria, en Vallada, para que extraigan la secuencia genética y la comparen con la madre de Michael.

La Guardia Civil dispone del ADN de la madre desde mayo del año pasado, cuando la mujer se prestó a que analizaran su saliva para obtener su huella biológica, como aconseja el protocolo de personas desaparecidas. Agentes de Homicidios ya han comenzado a interrogar a los familiares de Mike, cuya desaparición se produjo en febrero, aunque la madre no la denunció hasta mayo porque el chico solía escaparse de vez en cuando, aunque siempre regresaba.

De momento, se desconoce cómo se produjo la muerte, ya que los forenses del Instituto de Medicina Legal aún no han comenzado el análisis de los restos óseos. De todos modos, el lugar donde estaba el cadáver, fuera de un camino cercano a su casa, y las ramas rotas que lo cubrían indican que alguien intentó ocultar el cuerpo deliberadamente.

dimecres, 25 d’abril del 2012

Los forenses no detectan fracturas en los huesos de Vallada



El cotejo del ADN podría tardar varias semanas en aclarar si se trata del joven de origen británico de 17 años
 



TERESA DOMÍNGUEZ VALENCIA
El examen forense y antropológico al que fueron sometidos ayer los restos óseos hallados el sábado pasado en Vallada no han arrojado demasiada luz que permita avanzar en la investigación abierta por la Guardia Civil para determinar tanto la identidad del cuerpo como las causas de la muerte.
Según el informe preliminar a partir del estudio de los restos humanos, no existen señales de traumatismos compatibles con la muerte, y tampoco fracturas que indiquen que ése pudo ser el origen del fallecimiento.
Los forenses tampoco han podido apreciar señales que sugieran el uso de armas blancas, al menos no que hayan dejado marcas en los tejidos óseos.
La desaparición de todos los tejidos blandos debido al tiempo transcurrido y la exposición del cadáver a la intemperie no ayuda a conocer la causa de la muerte, ya que limita los análisis patológicos y químicos que los forenses pueden solicitar para dar una respuesta al juez y a los investigadores del grupo de Homicidios de la Guardia Civil.
De momento, las pesquisas se centrarán en averiguar cuanto antes si, como se sospecha, el cuerpo pertenece al joven de origen británico de 17 años que residía cerca del lugar donde fue encontrado y cuya desaparición fue denunciada por su madre en mayor del año pasado en el cuartel de Canals, tal como ha venido publicando en exclusiva Levante-EMV.
La única manera de confirmar al cien por cien si se trata o no de Michael es el análisis de ADN que realizará el laboratorio central de criminalística de la Guardia Civil, con sede en Madrid. Para ello, la Comandancia de Valencia deberá enviar algunos de los huesos con mayor superficie medular, para que los especialistas puedan extraer el ADN de su interior y cotejarlo con la muestra de saliva cedida por la madre para establecer su perfil genético.

"Por ahora, no es mi hijo"
La madre de Michael no quiere tirar la toalla y mantiene la esperanza intacta. "De momento, sólo es un cuerpo. No es mi hijo", defiende con determinación.
Michael, que vivía con su madre, su abuelo, su hermano gemelo y otras dos hermanas menores y también gemelas entre sí en Vallada, desapareció a finales del invierno de 2011. El chico, que no padecía diabetes como publicó ayer este diario por un error de la fuente informante, solía escaparse de vez en cuando, por lo que la madre pensó inicialmente que era una fuga voluntaria más.

dilluns, 23 d’abril del 2012

Los restos humanos estaban cerca de la casa donde desapareció un menor en 2011


Un hombre que recogía espárragos encontró los huesos en la sierra de l'Ombria de Vallada


V. X. C. VALENCIA Un vecino de Moixent, que se encontraba cogiendo espárragos silvestres el sábado por la tarde en la sierra de l'Ombria, en el término municipal de Vallada, encontró los huesos humanos que están siendo investigados por agentes de la Guardia Civil. El osario lo localizó por casualidad, junto a un margen de piedras en una zona de cultivo agrícola y no muy lejos de la casa en la que desapareció un menor de edad, de 17 años, el verano de 2011.

El hombre, tras descubrir los huesos, decidió llamar a la policía local de su municipio -Moixent- quien dio parte del suceso a la Guardia Civil. Agentes del puesto de Canals se trasladaron hasta esta zona montañosa de Vallada para iniciar las investigaciones. Tras cerciorarse de que los restos encontrados eran ciertamente de una persona, se movilizó el equipo de homicidios de la Benemérita para estudiar el terreno, las posibles pruebas e inspeccionar los huesos.

En principio será hoy cuando desde el Instituto de Medicina Legal de Valencia se aporten datos sobre la identidad de la persona muerta. Lo cierto es que una vez descubiertos los restos se activó el protocolo sobre personas desaparecidas en el municipio, la comarca de la Costera y la provincia.

Una marcha inesperada
Cuando trascendió la noticia en el pueblo los vecinos hicieron memoria. Rápidamente recordaron la desaparición el pasado verano de un joven del pueblo, de diecisiete años, y del que seguía sin conocerse el paradero.
El menor de edad, de nacionalidad británica, salió de casa sin documentación y pertenencias personales. De él nunca más se supo. Su abuelo, su madre, su hermano gemelo y otros dos hermanos nunca volvieron a saber nada de él. Era un joven adolescente del que muchos de sus vecinos pensaron que había decidido volver a su país de origen. La familia, tras lo sucedido, seguía viviendo en su vivienda; una casa de campo en l'Ombria, la montaña que separa los términos de Vallada y Moixent. Pese a que parece razonable relacionar esta historia con el hallazgo, no será hasta que se efectúen las pertinentes analíticas cuando se conozca la identidad del fallecido y cómo perdió la vida.

Font: Levante