El ayuntamiento de la localidad afronta una deuda que multiplica por ocho su presupuesto por la quiebra de Valpark, el gran proyecto de parque logístico impulsado por Fernando Giner - El parque ha centrado el 70 % de la inversión industrial del Consell en cinco años.
sergio gómez | vallada
Un millón de metros cuadrados de suelo para urbanizar. 2.000 puestos de trabajo directos. Un presupuesto de 46 millones de euros. Un nexo de unión entre el puerto valenciano y la industria del interior. Fue en 2004 cuando Fernando Giner, diputado, expresidente de la diputación y exalcalde de Vallada, comenzó a hablar de Valpark como un polo de atracción empresarial en un enclave «estratégico», una puerta para inversores europeos, una solución al declive del tejido industrial del interior. Ocho años después, el gran proyecto de la era Giner es un agujero de dinero público soterrado sobre unos terrenos que no presentan actividad y que ni siquiera se llegaron a urbanizar. El actual alcalde, el independiente Vicente Perales, no duda en apuntar que el parque ha supuesto «la ruina del pueblo». En 2011, cuando entró en el gobierno, desplazando al diputado del PP de la política local, se encontró con una deuda acumulada de más de 20 millones de euros como consecuencia de la quiebra del proyecto. El presupuesto anual del ayuntamiento es de 2,5 millones. «El proyecto empezó mal y acabó peor. Para un pueblo como Vallada, de menos de 3.000 habitantes, supone casi la quiebra», afirma.
Perales tiene que gestionar un
